
Él se llama Federico García Lorca y todo el mundo lo conoce por su gran calidad en sus poemas yo le admiro y para mí además de ser el poeta más guapo de la Generación del 27 es la peor víctima que se ha podido llevar el franquismo, su muerte duele hasta en la actualidad.
Bueno dejo de recordar las cosas tristes y voy a poner el poema que más me gusta de este gran autor:
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.
Por si no entendéis esta poesía os lo voy a hacer un resumen muy breve: El niño del que habla Lorca y que se encuentra en la fragua (lugar de los gitanos) va a morir esa luna representa la muerte y la poesía termina con la gran pena de los gitanos.
CONFIDENCIA: Estoy enamorada de Lorca (ja ja ja).
Os dejo ¡ADIOS!
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